Y es que no puedo estar más agradecida, pues frente a mi casa han plantado una mini arboleda. 😁
Desde hace años vengo observando una gran jardinera que separa la calle en la que habito de la calzada por la que a diario pasan cientos de coches. Se trata de una jardinera muy amplia, de unos 1.500 m², en la que cuando llegué a esta zona había un césped inmenso, tres cedros que sucumbieron con el paso del tiempo a las condiciones del terreno y un gran Olmo que no es uno sino dos ejemplares que crecieron tan próximos que hoy parecen perfectamente abrazados el uno al otro. A pesar de las adversidades que han tenido que superar, siguen en pie como un auténtico símbolo de resistencia .🌳
Los cedros tuvieron peor suerte. Son especies que requieren suelos bien drenados y pueden verse afectadas por problemas de asfixia radicular cuando el terreno presenta exceso de humedad o riegos inadecuados. Uno a uno fui presenciando su decaimiento y posterior retirada.
Me preocupaba el Olmo, que hace aproximadamente dos años presentaba signos de debilitamiento y podredumbre en la base. A su alrededor pueden observarse restos de antiguos ejemplares que fueron cayendo, y en determinadas épocas del año aparecen carpóforos de hongos en el suelo 🍄, indicio de actividad fúngica en la zona. Afortunadamente, el olmo fue revisado y sometido a mantenimiento, y en la actualidad luce vigoroso.
¿Y del resto de la pradera qué? Quedó sin un solo árbol. Durante mucho tiempo pensé que este espacio podría naturalizarse: sustituir parte del césped por especies más adaptadas a nuestro clima e incorporar arbolado que aportara sombra, estructura y biodiversidad 🌾🌼.
Para mi sorpresa hace unas semanas llegaron los operarios de Parques y Jardines. Prepararon el terreno con cuidado, mejorando el sustrato y definiendo los nuevos alcorques. Mi curiosidad me llevó a acercarme y preguntar qué especie estaban plantando. “Liquidambar”, me respondieron. Se trata de Liquidambar styraciflua, un árbol caducifolio de gran valor ornamental con una excelente coloración otoñal.
¡¡No me lo podía creer: estaban transformando ese vacío en una pequeña arboleda 🌳🌳!!.
Desde aquí quiero agradecer la decisión de plantar esta mini arboleda frente a mi casa. Como vecina y como profesional del sector, celebro cada árbol que se incorpora a la ciudad 💚.
Saludos arboristas.
Simulación de la evolución de la plantación, seguro que lucirá preciosa.







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